Primera fase: Alemania domina Europa Central 1939 – 41.
Hitler comenzó una invasión a Polonia el 1 de septiembre de 1939, con el pretexto de obtener un pasillo a Danzig, ya que el pacto germano – soviético aseguraba la neutralidad de la U.R.S.S., pero el día 3 de septiembre, Gran Bretaña y Francia, declaraban la guerra a Alemania. Rusia protegía sus intereses invadiendo la parte oriental de Polonia y agotando la resistencia polaca en un mes. En el invierno del mismo año, los soviéticos atacaron Finlandia, mientras que Alemania iniciaba en1940 la invasión a Dinamarca y Noruega, luego continuaría con Bélgica y Holanda, penetrando en Francia, provocando que Inglaterra se quedara sola frente a las potencias del eje. Poco tiempo después se produce un enfrentamiento entre las relaciones germano – soviéticas, y Hitler decide atacar la U.R.S.S.
La Segunda Guerra Mundial.
Tras Haber intentado en vano apaciguar a Hitler, haciéndole una concesión tras otra, los gobiernos francés y británico le declararon la guerra en septiembre de 1939 en respuesta a la invasión de Polonia. Comenzó así una de las guerras mas decisivas en la Historia de la Humanidad. Lo que estaba en juego, no era solo la preponderancia de unas u otras potencias, sino la supervivencia de toda la tradición humanista de occidente, frente a un sistema que representaba su negación. Entre los vencedores se encontró Stalin, cumplido exponente a su vez de un totalitarismo perverso, y los mismos dirigentes occidentales se hicieron responsables de atroces bombardeos contra la población civil, a veces sin justificación estratégica.
El Periodo de Entreguerras
La I guerra mundial rompió el equilibrio mundial anterior y quebró la confianza en los valores liberales. Movimientos totalitarios de signos contrarios triunfaron en Rusia en 1917, y en Italia en 1922, dando así inicio a una oleada dictatorial que afectó buena parte de Europa. La gran crisis económica que inició en Estados Unidos en 1929 acentuó la sensación de que el modelo liberal había fracasado y agravó las tensiones. La llegada de Hitler al poder en 1933 desencadenó la amenaza de una guerra de revancha alemana, que Gran Bretaña y Francia trataron inútilmente de evitar mediante concesiones al dictador.