Fascismo Italiano
Al finalizar la I guerra mundial, Italia fue presa de un gran descontento popular. Cuando los soldados volvieron del campo de batalla y quisieron conseguir trabajo, se encontraron con una situación en la que era imposible lograrlo, ni el campo ni la industria, ni los comercios ofrecían esta posibilidad, la crisis económica era tal, que los pocos negocios que quedaban, se encontraban al borde de la quiebra, mientras que el gobierno se mostraba incapaz de resolver la situación. La crítica popular hacia el sistema italiano no se hizo esperar.
Los comunistas, animados por los recientes triunfos de sus colegas rusos, veían la posibilidad de establecer en Italia una situación similar y por ende se dedicaron a la promoción de huelgas, sabotajes, mítines, etc. Aprovechando que el gobierno se encontraba imposibilitado para reprimir duramente las manifestaciones. la situación del país era tan crítica que favoreció la aparición en 1919 de un partido político de tipo nacionalista, denominado fascista, el cual era dirigido por un dinámico, enérgico e inteligente líder: Benito Mussolini.
El partido fascista de Mussolini lucho abiertamente contra los Marxistas de tendencias internacionalistas, y crearon para tal efecto una fuerza de choque denominado “los camisas negras”, el cual era un verdadero ejército que logró hacer fracasar una huelga general decretada por los marxistas en 1922. Posteriormente, los “camisas negras” marcharon desde Nápoles hasta Roma y obligaron al Rey Víctor Manuel III a que dimitiera y entregara el mando del país a Benito Mussolini (30 de octubre de 1922), quien de inmediato se proclamo “Duce” y comenzó la consolidación de su dictadura.
Mussolini concentró todos los cargos importantes del país en su persona y se convirtió así en ministro de guerra, de marina, de colonias y de negocios extranjeros, el resto de los puestos relevantes, los dejó en manos de sus fieles seguidores. El “Duce” se consideraba un nuevo Cesar, y quiso revivir la grandeza del gran imperio romano. Organizó a los trabajadores en sindicatos en los que no se les permitía la libertad de expresión, no se permitía la libertad de asociación, prohibió la demanda de derechos, la celebración de huelgas, etc. y para controlar mejor a la sociedad, creo la OURA, policía política que espiaba, perseguía y desterraba en el mejor de los casos a sus enemigos.
Para 1938, Mussolini, ocupó Albania, ayudo a Francisco Franco para que estableciera su dictadura en España, y decidió posteriormente entrar de lleno a la II guerra mundial, donde las derrotas y sus errores, le harían perder popularidad, en 1943, fue derribado y arrestado por el consejo fascista. Fundó la república Social Italiana en el norte del país, y en abril de 1945 mientras huía, fue capturado y fusilado por los partisanos (destacamentos irregulares que durante la II guerra mundial, operaban guerrillas contra las fuerzas aliadas de ocupación).
Mussolini ejerció el poder ejecutivo y legislativo, asesorado por la cámara de los facios y corporaciones. El consideraba al Estado un fin y al individuo un instrumento sin derechos y supeditado al Estado.










