Europa Y la Revolución Francesa
La revolución que se inició en Francia en 1789 fue un episodio decisivo en la historia de la democracia liberal. Esta vez los nuevos principios democráticos — Libertad, Igualdad y Fraternidad — no fueron proclamados en unas lejanas colonias americanas, como había ocurrido en 1776, sino en la poderosa e influyente Francia inicialmente pacífica, la revolución adquirió un sesgo sangriento a partir del comienzo de las guerras con otras potencias Europeas en 1792. Y en medio de los conflictos internos y externos, la libertad y la democracia, quedaron arrinconados. La dictadura revolucionaria y terrorista de Robespierre fue de corta duración, pero no así el régimen autoritario de Napoleón Bonaparte, que pretendió someter a toda Europa con sus ejércitos.










