Bloqueo de Inglaterra y Guerra Submarina
Desde el inicio de la guerra los ingleses aprovecharon la superioridad de su flota naval para efectuar un bloqueo a los países centrales (Alemania y Austria Hungría), impidiéndoles el abastecimiento de productos exteriores y apoderándose además de las colonias alemanas. Ante tal situación, la armada alemana decide romper el cerco impuesto por los británicos, enfrentándolos el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916 en Jutlandia (Dinamarca), y a pesar de que el resultado fue indeciso Inglaterra logró preservar el dominio marítimo y recrudecer el embargo.
La respuesta de Alemania no se hizo esperar, y el uso del “submarino” como una nueva arma se hizo presente hundiendo todos los barcos sin importar su nacionalidad, provocando poco tiempo después el ingreso de los norteamericanos al conflicto.










